Cruz Roja Campana: La pirotecnia no es cosa de chicos

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Cruz Roja Argentina Filial Campana desea que estas fiestas de fin de año tengan momentos de felicidad y no de dolor. Para ello decidimos realizar una campaña de prevención para recordar los riesgos que trae manipular pirotecnia (conocida comúnmente como fuegos artificiales y petardos entre otros).

En algunas provincias o partidos, viendo su potencial peligrosidad, se crearon normas que prohíben la venta y el uso de estos artefactos, con el fin de evitar incendios de bosques y viviendas, contaminación y/o preservar la salud mental o física de las personas y animales. El resto de Argentina, y esto incluye Campana, cuenta con leyes que regulan la fabricación y venta de productos de este tipo. Algunas de estas normas establecen que está prohibida la venta a menores de 16 años y que todos los elementos deben tener en su envoltorio el número de inscripción y la autorización del RENAR. Solo puede ser vendida en locales autorizados donde se cumplan con medidas de seguridad que no ponga en peligro la vida de las personas o causar daños en las viviendas linderas (por ejemplo no deben ser expuestos a fuentes de calor como el sol o el fuego).

Una vez adquiridos los elementos de pirotecnia, deben ser manipulados con precaución, no deben ser guardados en los bolsillos de la ropa o dejados dentro de los autos y nunca olvidarlos al alcance de los niños. Recordemos que son elementos tóxicos y que pueden explotar ante la fricción o al ser expuestos al calor (dependiendo de su calidad).

A la hora de ser usados debemos seguir las instrucciones del fabricante; nunca encenderlos dentro de viviendas o autos y tampoco improvisar recipientes para contenerlos (ya que podrían estallar y los fragmentos podrían impactar contra las personas).

Los adultos son los responsables de la manipulación de dichos elementos y deben controlar que no haya niños pequeños o animales que puedan resultar heridos por no poder comprender que ese elemento está próximo a detonar. Lamentablemente se conocen casos de animales que huyeron asustados o de mascotas y niños que corrieron a morder o agarrar el elemento arrojado -pensando que se trataba de un juguete- y terminaron con heridas de diversa gravedad, incluso la muerte.

Los adultos también deben advertir a los niños que no intenten recuperar pirotecnia que no haya estallado (o que encuentren en el suelo), porque podría explotar en sus manos.

Los fuegos artificiales o de estruendo nunca deben ser arrojados o apuntados contra las personas. Esta recomendación se extiende al momento de destapar bebidas espumantes, ya que el corcho podría dar contra la cara o el ojo de una persona y causar serias lesiones.

En las quemas de muñecos se debe dar previo aviso a las autoridades. Buscar un lugar abierto, alejado de construcciones, árboles y cables. Nunca colocar pirotecnia dentro del muñeco y mantener distancia.

Por último debemos mencionar a los llamados globos de papel (que utilizan una llama para calentar el aire de su interior y así elevarse). El peligro radica en la inestabilidad y la posibilidad de caer prendidos fuego sobre, autos, árboles, personas, estaciones de servicio, fábricas o viviendas. Esta práctica causó muchas desgracias, por lo que la venta y utilización fue prohibida en muchos lugares.


Pirotecnia y alcohol

Deseamos que estas fiestas terminen con hermosas anécdotas y no en la guardia del hospital. Para eso es necesario que todos hablemos en familia acerca de la prevención, para saber qué conductas son peligrosas o pueden perjudicar a otros y qué hacer en caso de un accidente.

Sabemos que son fechas en las que se consume alcohol, y sus efectos psicoactivos deben ser tenidos en cuenta si luego vamos a querer manipular pirotecnia o conducir un vehículo.

Lamentablemente son muchas las personas que producen accidentes bajo los efectos de las sustancias psicoactivas y esto podría evitarse organizándonos para que quien conduzca permanezca sobrio o con el consejo -a tiempo- de un ser querido.


Tipos de lesiones y el primer auxilio

Las quemaduras pueden ser de diferente gravedad y esto tendrá que ver con el grado de exposición al calor, la distancia, la potencia del artefacto, el área afectada y/o la edad de la víctima.

Debe consultar ante quemaduras en ojos, cara, cuello, genitales o una superficie grande del cuerpo, también si se presentan ampollas, si la quemadura ha sido profunda o se produjo una mutilación.
En caso de enrojecimiento o ampollas ponga el área quemada bajo el agua de la canilla para enfriar correctamente la zona y disminuir el dolor (15 a 30 minutos).

Cubra el área afectada con una gasa, paño limpio, film plástico o bolsa limpia.
Nunca aplique elementos o sustancias que no hayan sido recomendadas por un médico, puede ocasionar infecciones.
Retire las prendas o alhajas, pero nunca quite las que hayan quedado pegadas a la piel.


No reviente las ampollas.

En caso de quemaduras profundas o amputaciones donde queden expuestos los músculos o los huesos, no lave, aísle la zona preferentemente con un film limpio.

En todos los casos diríjase al hospital o centro médico para recibir el tratamiento correspondiente.

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