El Rey Momo brilló en el Corso de Otamendi

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Verdes Las Colinas fueron recibiendo bondis, lentejuelas y parches que le pusieron el son a una noche inigualable. El Corso de Otamendi donde el Rey Momo jugó de local y el verde se volvió multicolor  entre los banderines cruza calles.

La Plaza del barrio abrió sus brazos para recibir la alegría de la gente. Acá es donde la murga hereje se bendijo con la magia del Carnaval y con la nieve lavó las penas de sus quejas vecinales.

Choripanes, hamburguesas, panchos y gaseosas: mezclaron humo con polvareda, entre tantas patadas y matanzas. Los cueros templados de los tambores sonaron entre las trompetas y los chillidos de la gurisada que corrieron y corrieron fusionando sueños en las estrellas.

El Momo se burló de la gringada y se escondió en cada salto y en cada patada. Se  fueron cayendo las caretas, entusiasmadas, porque el hilo se cortó por lo más delgado. Perdón el traje no se mancha; es que hay otro corso en la barriada.

Fotos y luces de las bengalas parecían rayos en la jornada; Ayer no lloró el niño por su panza, porque se llenó de risas y de esperanza.

Parches y murgas en las Colinas

Posted by Charly Schneider on lunes, 27 de febrero de 2017

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