Glamour y diamantes: clima neoyorkino para un restó en Buenos Aires

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Para crear un espacio elegante, exclusivo y novedoso, el arquitecto Javier Iturrioz utilizó la figura de un rombo que diera sensación de un diamante para diseñar Low 646, un restaurante ubicado en Sucre 646, en la zona del Bajo Belgrano. Iturrioz eligió una impronta art deco. “La combinación oro, negro y espejo que utilicé me permite aportar una estética paqueta y chic para la noche”, cuenta Iturrioz y destaca el uso de “lámparas art deco, cortinados de terciopelo, rajas de luz, detalles de iluminacion escenográfica y leds, que aportan touch necesarios”. El frente del local está revestido con puntas de diamante, realizadas con placas de aluminio compuesto de primera calidad (Alucobond). En los bordes están rodeados por tiras de luces led. Los rombos y las diagonales son los hilos conductores que unen el paso del exterior al interior del local, donde el color negro combinado con detalles dorados son los grandes protagonistas. En el interior, predominan los espejos biselados, empapelados, revestimientos en tonos oscuros, carpintería realizada en ébano de macasar, velvets y una iluminación tenue. El local está distribuido en dos plantas: baja y alta, con una terraza divida en dos.”El lugar tenía que estar claramente dividido en un restaurant-bar y tener un club o discoteque medio privada y con reservados al fondo”, comenta el interiorista. La planta baja se divide en tres áreas: recepción, restauran un salón para realizar eventos. En el restaurante se destacan las mesas realizadas con ébano de macasar y los sillones tapizados en negro con ribetes dorados.La planta alta, en tanto, se divide en dos lugares: bar y terraza. El bar es un espacio más informal y descontracturado, sin embargo, en las paredes se aplicó un revestimiento símil mármol. Un gran barra y mesas con banquetas completan el espacio.Leé más: La casa que rompe el moldeLa terraza, amplia, también dividida en dos: en un sector hay una barra y mesas con sillas y otro, más íntimo, sólo con mesas y sillas en hierro trabajado. Todo rodeado de naturaleza, otorgado por amplias macetas de madera con plantas en distintos tonos de verde. Con una estética entre neoyorquina y parisina, Javier Iturrioz logra generar un espacio elegante y exclusivo donde lo contemporáneo y lo chic se juntan de una manera óptima.
Fuente: Clarín

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