Los Voluntarios de Tenaris y otra misión cumplida

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Junto con vecinos de la comunidad que se acercaron a ayudar, remodelaron el fin de semana la Escuela Secundaria Nª16 del barrio Albizola de Campana. Testimonios de una nueva labor solidaria.

Empleados de Tenaris aunaron esfuerzos con la comunidad y, tras un fin de semana de intenso trabajo, remodelaron por completo la Escuela Secundaria Nº16 del barrio Albizola de Campana, en un nuevo desembarco del programa “Voluntarios en acción”.

Si bien la mayoría de los participantes ya habían dicho presente en ediciones anteriores, coincidieron en que el deteriorado estado del establecimiento representó un desafío extra. “Muchas veces nos moríamos de frío, porque faltaba un vidrio o no andaba la calefacción”, contó una de sus docentes, Mariana Deabato. “Por eso, cuando llegó la noticia de que venían, se me llenaron los ojos de lágrimas”.

Las tareas de refacción comenzaron varias semanas antes. Equipos de Tenaris hormigonaron todo el perímetro y el patio trasero, hicieron carpintería, plomería y gas, reemplazaron toda la luminaria por luces LED y podaron los altos eucaliptos del jardín, entre otros trabajos. Como en la planta, garantizar la seguridad fue la prioridad.

Esto permitió a los voluntarios abocarse de lleno a la pintura de la escuela. Allí estaba María Alejandra Bontempi, empleada del área de SEAT, una cara conocida en estas inicaitivas. “La verdad es que se formó un ambiente re lindo, está lleno de maestras, de papás, más la gente de la fábrica. Nos vamos a quedar todo el día”, aseguraba el sábado.

“Es el cuarto Voluntariado del que participo. Me llena el alma, el corazón, nuestros hijos van a estar muy agradecidos. Más allá de que seas docente, alumno o empleado de Tenaris, creo que ser voluntario es un sentimiento”, afirmó Fabio Massera, de TREFILA, recién descendido de la bicicleta en la que llegó en la tarde del domingo.

En total, se utilizaron 300 pinceles y otros tantos rodillos; 250 litros de látex sintético exterior e interior; y 150 litros de sintético friso. A cada voluntario se le entregaron elementos de protección personal ante de comenzar a trabajar.

Pero no todos eligieron salpicarse de pintura, sino que se ubicaron en el lugar donde creyeron que más podían aportar. En el caso de Diego González Atchabaian, de Acería, fue la parrilla. “Me encargué de los choris, tengo experiencia en la parte gastronómica así que la aproveché para sacar lo mejor de mí”, dijo entre el humo de las brasas y la fila de voluntarios que aguardaban con un pan en la mano.

De a poco la escuela fue ganando otra fisionomía. “La verdad es que estaba hecha bolsa”, reconoció Franco Guanco, estudiante de 4º año. “Ahora está muy linda: me re gusta cómo le quedan los colores”, contrapuso.

Como él, varios eran los alumnos que se acercaron a colaborar. Incluso arribaron chicos de barrios cercanos como Las Praderas, quienes se animaron a musicalizar los almuerzos con su propio repertorio musical. También participaron grupos de estudiantes y docentes de la Escuela Técnica Roberto Rocca y del Colegio Dante Alighieri.

El director de Fabricación de TenarisSiderca, Santiago Cerri, tampoco quiso perderse el voluntariado. “Es una hermosa experiencia poder ver cómo se transforma una escuela con la voluntad de cada uno de los empleados que viene y trata de poner su granito de arena”, aseveró.

Además, afirmó que se llevó “una grata satisfacción” al descubrir que muchos alumnos de la escuela estaban “poniendo el hombro” para poder levantarla. “Al final del día, van a poder ver con sus propios ojos cómo quedaron las obras en las que ellos fueron protagonistas”, expresó.

La inauguración formal de las obras será este viernes 1º de diciembre. Sin embargo, la misión de los Voluntarios de Tenaris ya está cumplida.

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