GEN Técnico: tres proyectos llenos de ingenio

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Estudiantes que participaron del programa de fortalecimiento a escuelas técnicas de Tenaris revelaron sus trabajos finales: un auto eléctrico, un arcade con videojuegos didácticos y un tablero sensorial para estimular a chicos con discapacidad. Campana, 7 de diciembre de 2016. Si Campana es la cuna del primer automóvil argentino, Zárate tal vez haya dado a luz al primer auto eléctrico fabricado íntegramente por estudiantes de nivel secundario en todo el país.

El proyecto, a cargo de los chicos de la EEST N°4, fue uno de los tres trabajos presentados en el cierre del programa GEN Técnico de Tenaris, que puso fin a su edición 2016 con una doble presentación organizada la semana pasada en el Auditorio “Roberto Rocca”. Chasis, carrocería, alineación, circuito eléctrico y puesta a punto del motor fueron algunas de las áreas encaradas por los alumnos en el montaje de este prototipo a escala real.

El grupo partió de la base de un motor de carrito de golf, pero para satisfacer las necesidades propias del vehículo se las ingenió para montarlo sobre la caja de seis velocidades de una Renault Kangoo. Al ser alimentado a través de baterías eléctricas, no genera emisiones de ningún tipo. “Adaptarlo requirió usar la fresa de control numérico. También se torneó y se fabricaron engranajes, porque había cosas que teníamos que hacerlas a medida”, contó uno de los estudiantes, Alan Herbes. Con una autonomía de 2 horas y media (equivalente a 50 km), el auto no tiene nada que envidiarle a uno convencional: cuenta hasta con luces de posición, de giro y stop, y bocina. Fue ploteado con el logo de la Técnica N°4 en su capó y el logo del Bicentenario de la Independencia a sus costados. Los chicos pasearon su vehículo por el interior de la planta y posaron para los lentes fotográficos delante de la “cebolla”. “Esto fue una práctica profesionalizante que le brindó a cada uno de ustedes los recursos que le permiten cerrar un circuito técnico-tecnológico que complementa su título secundario.

Estamos seguros que les dimos las herramientas para que en sus trabajos puedan dar respuestas competentes y certeras”, les dijo a los chicos Mabel Formigoni, directora de la EEST N°4. Horas antes, las miradas habían estado puestas sobre los estudiantes de la EEST N°2, quienes presentaron dos trabajos orientados a la enseñanza e integración educativa. El primero de ellos parece haber sido extraído de otro tiempo: se trató del “Aprendijuegos”, un arcade con juegos didácticos pensados para niños de nivel inicial. Los estudiantes le dieron forma a partir de la consigna “aprender de una forma distinta” y decidieron que funcione no con fichas sino introduciendo tapitas de botellas, que el Jardín N°904 de Zárate -entidad beneficiaria- tiene por costumbre donar al Hospital Garraham. El corazón del arcade es un Raspberry Pi, microcomputadora cuyos juegos fueron programados por los alumnos en lenguaje HTML, Java Scrip y CSS. Fabio Posadas se dividió los últimos meses entre la escuela, GEN Técnico y su primera pasantía profesional, pero no por eso le restó esfuerzos al proyecto. “Tuve que trabajar mucho con un programa que traduce de texto a voz para que le diera las consignas a los chicos.

No lo tenía muy claro, pasé delante de la compu varias horas”, relató. A un lado del arcade, animales de todo tipo. Al menos con los ojos vendados se creería que lo son: balan, ronronean y cantan, pero además se sienten como animales. La ilusión es obra de otro grupo de alumnos de la EEST N°2 que fabricaron un tablero sensorial pensado para estimular a chicos con discapacidad combinando texturas con sonidos dentro de un dispositivo lleno de colores. “Nos habíamos desorientado con el trabajo en equipo, pero después todo salió a flote”, afirmó Elías Romero. “También nos costó llegar a la textura adecuada y decidir si las imágenes de los animales tenían que ser animadas o realistas: hicimos distintos bocetos hasta elegir el mejor”, reveló.

El tablero sensorial, cuyos animales pueden ser intercambiados para renovar el desafío, será donado a la Escuela de Educación Especial N°501 de Zárate. “El compromiso que han tenido es para enorgullecerse. Esta práctica ha sido muy importante para ustedes, por lo aprendido y por el reconocimiento que están teniendo”, aseguró Carlos García, director de la EEST N°2. Por su parte, el gerente de Desarrollo Social de Tenaris, Luis Grieco, ponderó el nivel de los trabajos presentados y subrayó que “la educación técnica es fundamental para la compañía”. Señaló también que GEN Técnico es un programa global del Grupo Techint y que las mediciones indican que el implementado por Tenaris Argentina mejora año a año. “Chicos, lo que hicieron deben redactarlo y adjuntarlo a su currículum, porque en esencia son proyectos similares a los que encontrarán en cualquier industria de la zona.

Y esa experiencia un empleador la valora”, aseveró. Gen Técnico es un programa de educación de Tenaris que tiene como objetivo reducir la brecha entre la formación técnica y el perfil de egresados requerido por la industria. El programa se implementa en los últimos tres niveles de escolaridad técnica en las escuelas EET N°2 y EET N°4 de Zárate, con un total anual de 285 alumnos participantes, 964 horas de capacitación técnica y 192 de entrenamiento actitudinal. Como parte del programa, 24 alumnos de EEST N°4 realizaron una práctica de 1 mes dentro de la planta donde comenzaron la construcción del auto eléctrico, recibieron capacitación y acompañamiento, además de un primer acercamiento al mundo laboral. Además, en el 2016 Tenaris invirtió 760 mil pesos en infraestructura y equipamiento.

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